El compromisario se ocupa de fijar la fecha y
organizar la audiencia las cuales son notificadas a las partes por escrito por
la DKV. Los árbitros examinan las solicitudes escritas y pueden pedir más
pruebas voluntarias de testigos y expertos exteriores. Se cita también a ambas
partes en la controversia para que expongan verbalmente su caso. Un asesor
jurídico, nombrado por el grupo, asiste a todas las reuniones y participa en las
deliberaciones, pero no tiene voto. Se toman las decisiones por simple votación
de la mayoría y el laudo, que establece la base del veredicto, se entrega por
escrito por conducto de la secretaría de la DKV.
Apelación.
No hay apelación propiamente dicha contra un laudo de la DKV. El laudo puede
presentarse a la Corte Superior Hanseatica de Hamburgo competente en veredictos
judiciales y procesos requeridos de acuerdo con las leyes civiles de Alemania
(ZPO). Si el tribunal anula el laudo por motivos de formalidad jurídica, la
arbitración debe repetirse, con los mismos árbitros y compromisario oficiantes,
a no ser que el tribunal dictamine específicamente otra cosa.