• back
  • 11.5.7-CALIDAD DEL CAFÉ-DAÑOS DE INSECTOS Y PLAGAS

  • header SP
  • Daños de insectos y plagas

     
     
    El control de insectos y otras plagas puede ser un problema, especialmente en países donde el café se cultiva en pequeñas parcelas, a veces de sólo unos centenares de cafetos, a menudo ampliamente dispersos en grandes áreas. Estas condiciones dificultan un tratamiento eficaz. Los granos dañados por insectos revelan que los cafetos no recibieron todos los cuidados necesarios. Estos defectos reducen el atractivo visual del café, y los compradores saben que los granos dañados por insectos dan infusiones comunes, ordinarias y a menudo contaminadas.

    El daño que los insectos causan a los granos puede ser muy notorio al ojo, pero los insectos pueden causar también granos hediondos invisibles al penetrar el agua sucia en el grano picado por insectos o dañados por la despulpadora durante la fermentación, lo que causará una reacción química interna. Estos granos pueden parecer buenos por fuera pero dan bebidas sucias o incluso fermentadas que degradan todo un lote.

    Los daños de insectos y plagas pueden controlarse solamente en el campo de cultivo. La eliminación de los granos dañados después de la cosecha es muy costosa y no ataca la raíz del problema. Sin embargo, la flotación (clasificación por densidad) de las cerezas antes del despulpado tiene una gran importancia, al igual que la consiguiente separación del pergamino en ligeros y pesados en el canal de lavado y de clasificación. Estos son principios importantes del beneficio húmedo. Los pequeños agricultores que utilizan despulpadoras manuales deberían intentar hacer flotar y eliminar los granos ligeros en un balde o vasija llena de agua antes del despulpado - este sistema da un mejor resultado al producto final.

    Si lo anterior no es posible, el mejor amigo del preparador de café, la mesa de gravedad, ofrece la mejor opción y la más barata para eliminar granos dañados y ligeros. Por cierto que la mesa sólo funciona bien si está adecuadamente calibrada y manejada: los ayudantes deben saber por qué están haciendo lo que hacen. Las máquinas catadoras (separadoras de aire que realizan una separación neumática mediante un chorro de aire) hacen lo mismo, pero con menos eficiencia y dan mejor resultado si el café se ha clasificado primero por tamaños.

    No intentamos aquí argumentar a favor o en contra del beneficio húmedo o lavado del café. Sin embargo no hay duda de que unas estaciones de lavado correctamente manejadas constituyen un instrumento importante de control de la calidad, al inicio mismo de la cadena de procesamiento.