Hay muchas opiniones diferentes sobre lo que
constituye "calidad", como lo existen en el concepto de belleza. Pero puede
decirse que la calidad de una partida de café proviene de una combinación: la
variedad botánica, la situación topográfica, la climatología y el cuidado con
que el café se cultivó, cosechó, almacenó, se preparó para la exportación y se
transportó.
La variedad botánica y las condiciones topográficas
son constantes y por ello dominan el carácter básico o inherente de un café. Las
condiciones climáticas son variables y no puede influirse en ellas, con lo que
la calidad fluctúa de una temporada a otra.
El cultivo, el acopio, el almacenamiento, la
preparación para la exportación y el transporte son factores variables en los
que uno puede influir. En ellos intervienen seres humanos, cuya motivación es un
factor esencial para determinar la calidad final de una partida de café verde.
Según sean las prioridades de comercialización, los esfuerzos de las personas
oscilarán entre el máximo nivel posible, sin tener en cuenta su costo, y el
mínimo más bajo a fin de reducir los costos y de optimizar los ingresos y los
márgenes de ganancia. Las iniciativas encaminadas a promover la calidad dependen
de los precios de los mercados mundiales y de la voluntad de los compradores por
recompensar con primas adecuadas el cuidado puesto en conservar y mantener la
calidad a fin de conseguir una calidad superior a la mediana.
Nota bene: Las
siguientes secciones están diseñadas principalmente a asistir a los pequeños
operadores, agricultores y exportadores, a fin de que hagan algún progreso en el
fomento de la calidad del café (y su comercialización). Por lo tanto trata mas
que nada de la calidad del arábica en lo que concierne a las expectativas de
calidad en los segmentos del mercado para los cafés de calidad ejemplar y
mediana. Los tipos de café normal (sección 11.08) y robusta (sección 11.09) son
presentados separadamente, aunque el tema de "calidad" aplica a todos quienes
producen y exportan café. Los requerimientos de calidad para el tipo robusta
ejemplar, y para aquellos usados en el café expresso, son a la larga comparables
y tan exigentes como aquellos aplicables al arábica.