El contrato definirá claramente qué mensajes
electrónicos replican las disposiciones de los clásicos documentos de papel,
como contratos y conocimientos de embarque. También ofrece seguridad e
integridad de los datos y establece que estos mensajes no pueden repudiarse.
Estos son los elementos esenciales de la mensajería electrónica.
El contrato también establecería un registro central
de títulos, para que pueda llevarse a cabo una transferencia legítima de ellos
básicamente para todo tipo de documento negociable: bien sean los Conocimientos
de embarque, los contratos, los certificados de depósito o las cartas de
crédito.
Por cierto que la legalidad de este sistema tendrá
que ser puesta a prueba en distintas jurisdicciones que abarcan conjuntamente
muchos países.