Cuando se introdujo el comercio electrónico a través
de Internet, se consideró, correctamente, que las operaciones eran intercambios
de empresa-a-empresa. Los principales criterios para llevar a los operadores y
tostadores a Internet eran reunir a compradores y vendedores, facilitar el
descubrimiento de precios y acoplar la oferta y la demanda. Estos intercambios
de empresa-a-empresa evolucionaron mediante la especialización y se convirtieron
en bolsas privadas o en mercados electrónicos, lo que amplió su alcance e hizo
posible abarcar varios productos básicos.
Estos mercados electrónicos facilitan la ejecución
electrónica de los contratos del café pero sólo abarcan las actividades de la
"oficina de atención al cliente" del comercio cafetero. El componente "oficina
interna" (ejecución de contratos, embarques, pagos) sigue todavía basado en gran
parte en el papel. Como es lógico, es preciso que los mercados electrónicos
enlacen los miembros de la industria del café y de sus proveedores de servicios
y ofrezcan los mejores niveles de servicio y de distribución de datos a las
oficinas internas y sistemas de planificación de exportadores, operadores,
importadores, tostadores, almacenistas y otros proveedores de servicios.
Internet puede aportar eficiencias suministrando
funciones de la oficina interna a los miembros de la industria. Las bolsas
electrónicas como Comdaq ya realizan transacciones sobre una base mundial y
varias empresas y organizaciones representantes de países de origen han
establecido también bolsas privadas. Otros proveedores de servicios de
aplicación ofrecen servicios integrados de logística (funciones de oficina
interna) directamente o por conducto de estos mercados electrónicos. Y conforme
mencionamos antriormente, las más grandes empresas marítimas están también
tratando de encontrar una alternativa electrónica para sustituir el Conocimiento
Marítimo actual. La solución preferida podria llegar a ser un modelo patrón para
la industria al cual otros tendrán que adaptarse.