Ninguna organización puede aprovechar de las
ventajas que ofrece un sistema comercial sin papeles en Internet si no dispone
primero de un sistema de control interno relativamente sofisticado. El Internet
es un medio para la transferencia de datos por lo que los usuarios necesitan una
base de datos propia antes de empezar a enviar y recibir datos de terceras
partes. La administración de la cadena de suministro no es comercio
electrónico: en lugar de "mercados electrónicos" lo que se necesita antes que
nada es la estandarización de la manera en la que opera la industria o un grupo
de empresas. Antes de poner en marcha un comercio electrónico eficaz de café se
necesita primero un comercio eficiente, y es aquí donde Internet ofrece enormes
posibilidades que se están usando cada vez más. Como ejemplos importantes que ya
funcionan en la industria cafetera tenemos al sistema de transacciones de
futuros LIFFE CONNECT® de Londres (Véase el 08.05, Mercados de futuros), el
contrato XML de la GCA (04.04.03, Contratos), el sistema de eCOPS (vea la
próxima sección) y los portales de embarques y sistemas de rastreo (05.01,
Logística). Estos programas son ampliamente usados por muchos participantes en
el gremio cafetero.
Sin embargo, una de las expectativas en la
institución de la documentación electrónica fue que dichos sistemas
eventualmente vinculasen a todos, o por lo menos a los mas importantes elementos
de la entera cadena del café. Y que el resultado lógico de dicho proceso
facilitase con el tiempo el nacimiento de mercados electrónicos donde los
compradores y vendedores de café verde se pudieran encontrar.
En vez de ello, la documentación electrónica ha
llegado a desarrollarse en algo diferente de lo que originalmente se
visualizaba. En el comercio del café hoy en día, muchos de dichos sistemas que
tienen actualizaciones automáticas en sus bases de datos, solo emiten documentos
internos que luego son enviados electrónicamente a terceras partes como
confirmación. Estos documentos de terceras partes deben entonces ser computados
manualmente en la base de datos de la parte (empresa) que los recibe.
Hay un problema dual con los sistemas de
documentación totalmente automática pues (a) la experiencia ha demostrado que
pocos son aquellos (todavía) en el gremio cafetero que acepten pagar a una
tercera parte por la emisión de documentos, y (b) las mismas empresas desean
mantener su propia base de datos. Los documentos que actualizan una base de
datos común pueden evitar la duplicación del registro de la información, pero
este concepto de base de datos comunales es percibido en el comercio del café
como algo que no es muy seguro. Muchas grandes empresas cafetaleras emplean hoy
en día bases de datos y sistemas de documentación electrónicos, pero son usados
solo internamente. Y por lo que sabemos, raras veces son ligados a otros en el
comercio del café, y definitivamente no tienen uso alguno en lo que se refiere
al comercio del café verde. Con esto, el concepto de un mercado electrónico para
el café verde físico queda bastante relegado al futuro . . .
Pero los sistemas de documentación electrónica están
presentes y son usados extensamente aunque no completamente como uno lo hubiera
esperado. La Sección 06.03 muestra como pueden o deben funcionar esos
sistemas.