Las transacciones internacionales de café se
ejecutan más por transferencia de título que por la entrega física del café. El
título de las mercancías enviadas por vía marítima de un país a otro, en virtud
de un contrato, está representado por el conocimiento de embarque, acompañado
por un juego de documentos adicionales, llamados "documentos de embarque". El
documento del título de las mercancías ya almacenadas en el puerto o el lugar de
entrega en virtud de un contrato para entrega inmediata puede ser un Recibo de
Almacén o un Certificado de Depósito emitido por un almacenista público
reconocido. La única diferencia entre la cadena tradicional de documentos de
papel y la documentación electrónica es que el papeleo ha quedado en gran parte
eliminado. Por este motivo la documentación electrónica se denomina a veces
'transacción sin papel'. La documentación electrónica no cambia la
responsabilidad contractual del vendedor o del comprador: las únicas diferencias
radican en cómo y cuándo se emiten los documentos y en cómo y cuándo se ponen a
disposición del comprador.
Los documentos de embarque han de cumplir siempre en
todos sus aspectos las condiciones del contrato entre las partes. Si no lo hacen
quizás no se pague a tiempo al vendedor o en situaciones extremas el vendedor
puede perder todo el dinero. Por lo tanto los documentos de embarque deben
demostrar o declarar (i) que representan el café contratado y enviado, (ii) que
se cumple una serie conocida de normas de embarque, y (iii) que se ajustan en
todos sus aspectos con el contrato de venta entre las partes y el contrato
estándar en que se basa el contrato de ventas. Los documentos de embarque deben
presentarse también a su debido tiempo. No hay nada más enojante que unos documentos retrasados.