La disponibilidad
de crédito depende de la exposición general del banco a un determinado
país (cada banco establece un "limite de país") o producto básico y del valor
neto de la garantía (activos, existencias) que puede proporcionar (prometer) un
prestatario individual. La proporción de activos promisorios en los que los
bancos otorgan servicios de sobregiro bancario varía pero nunca llegará al
100 %.
Los activos no promisorios no se toman en
consideración y los bancos siempre ponen un límite a su exposición con cada
prestatario individual. Los prestatarios deben apreciar que si bien es
importante para los bancos ganar participación en el mercado y ganar márgenes,
éstas no son las consideraciones primarias al evaluar las solicitudes de
crédito.
El costo del
crédito de un prestatario se basa en la tasa normal de interés en
préstamos a la que se suman todas las consideraciones expuestas en relación con
los riesgos de tendencia y los riesgos específicos del comercio. Cada
consideración se suma al índice básico de préstamo y se llega a un tipo de
interés que cubra adecuadamente los factores de riesgo y la rentabilidad
bancaria. Por este motivo, los tipos de préstamo varían de un país a otro y de
un prestamista a otro.