Los bancos especializados en el comercio de
productos básicos colocan créditos al comercio donde el riesgo es administrable,
es decir, donde el colateral pueda ser realizado y las deudas genuinas puedan
ser recuperadas con relativa facilidad por intermedio de un sistema judicial
razonablemente moderno y de función apropiada, de modo que los fondos así
obtenidos puedan ser remitidos fuera del país.
Las empresas comerciales internacionales coexisten
bastante bien con todo esto, pero los exportadores locales enfrentan a menudo
sistemas bancarios nacionales débiles que son incapaces de participar de modo
sustancial en el negocio o que no quieren hacerlo. Tienen que pagar tipos más
altos de interés y no pueden fácilmente o no pueden en absoluto tener un acceso
directo a las finanzas internacionales. Pero los grandes bancos de productos
básicos no pueden trabajar fácilmente o simplemente no pueden trabajar "en el
campo" de los países productores, por lo que la financiación dentro del país
requiere soluciones locales. A veces esto se consigue con la participación de un
banco extranjero que llega a ser accionista de un banco local. Aún así, los
bancos locales siguen siendo primaria y principalmente instituciones comerciales
con límites y reglamentaciones específicas. No pueden siempre acomodar las
soluciones modernas para administrar el riesgo, aunque accionistas u organismos
internaciones de desarrollo les respalden o les proporciones financiación para
programas específicos.
Se ha reconocido que el riesgo sigue siendo riesgo
para el vendedor y su banco hasta en el
momento en que el banco obtiene los activos en cobranza (facturas, con
documentos de embarque) a nombre de un comprador extranjero aprobado
previamente. Aunque el banco extranjero intervenga solamente "a distancia",
quizás suministrando crédito por conducto de un banco local y no directamente al
prestatario, también evaluará el riesgo crediticio y el valor de toda la
transacción, aún si el trato esté "completamente colaterizado", digamos mediante
recibos de almacén o certificados de depósito.