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  • 10.3.1-EL RIESGO Y SU RELACIÓN CON EL CRÉDITO COMERCIAL-INTRODUCCION

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  • Introduccion

     
     

    Se supone a menudo que el riesgo afecta únicamente a vendedores y compradores pero hay también otras partes en una transacción. En general, la financiación de un trato corre a cargo directa o indirectamente de bancos u otras instituciones financieras, y para ellos su riesgo es que después de haber adelantado los fondos que hacen posible la transacción a veces el edificio se desmorona y resulta imposible recuperar parte de los fondos o su totalidad. Por lo tanto, hay tres elementos principales en casi todas las transacciones: vendedores, compradores y financieros, cada uno de los cuales tiene diferentes preocupaciones sobre el riesgo pero vinculadas entre sí. Por lo tanto, el crédito y la mitigación del riesgo están vinculados irrevocablemente.  (Por cierto que los aseguradores y los agentes asesores también participan del riesgo aunque como proveedores de un servicio y no como principales).

    Pocos productores, comerciantes, procesadores, exportadores, importadores, empresas comerciales o tostadores pueden financiar el volumen de negocios con sus "propios fondos". Si pudieran hacerlo, las preocupaciones de los financieros sobre el riesgo no les afectarían, excepto para decir que en un negocio bien conducido muchas de estas preocupaciones se tienen en cuenta de modo rutinario. Pero quien aspira a prestarse un capital de trabajo debe tener respuestas satisfactorias a todas las preocupaciones del prestamista: de lo contrario no tendrá muchas posibilidades de conseguir financiación.

    Para simplificar, hay dos perspectivas al riesgo y a la administración del riesgo:

    • La perspectiva comercial se ocupa principalmente de administrar los riesgos de las mercancías físicas y del precio, si bien el riesgo de cumplimiento también desempeña un papel.
    • En cambio la perspectiva financiera o perspectiva crediticia se ocupa principalmente del riesgo de cumplimiento.

    También existen otros riesgos relacionados con el comercio, pero un prestamista puede insistir que hay muchos tipos de "seguro" contra esos riesgos, desde el seguro contra pérdidas o robos hasta operaciones de cobertura de existencias no vendidas o posiciones abiertas. Pero ¿qué puede decirse del riesgo de que un prestatario no cumpla, es decir, alguien que no pueda devolver el préstamo, que tergiverse la situación financiera o comercial de la empresa, que enmascare la calidad de las mercancías financiadas o que se dedique a la pura especulación sin el conocimiento de quienes lo respaldan financieramente? ¿Qué pasa si los proveedores o compradores de quienes un prestatario depende no cumplen sus obligaciones con este prestatario? Por ejemplo, movimientos desfavorables de los precios hacen que un proveedor no cumpla sus contratos de venta, y el prestatario no puede cumplir sus propias obligaciones, sin tener él ninguna culpa.

    Cada tipo de comercio tiene sus peculiaridades y el café no es ninguna excepción. Un factor adicional es que el valor del café depende no sólo de la oferta y la demanda sino también de la calidad. No puede esperarse que una persona triunfe en el negocio del café físico o verde como comerciante, elaborador, exportador, importador o tostador si no tiene por lo menos cierta habilidad para evaluar y valorar la calidad. Pero evaluar esa calidad, y por lo tanto el valor comercial del café, no es una ciencia exacta. El análisis de mercado no es exacto tampoco, y muchas oscilaciones de los precios son difíciles de anticipar o de explicar. Estas incertidumbres complican el negocio de conseguir financiación crediticia porque los bancos retroceden ante cualquier forma de incertidumbre.

    Los riesgos inherentes al dinero prestado para su inversión en activos de mercancías físicas visibles (a saber, tierras e inmuebles) son muy diferentes de los riesgos del dinero prestado para financiar el comercio del café. La financiación del comercio de productos básicos es una actividad muy especializada, al que generalmente el banco normal minorista no se compromete sino bancos de crédito industrial o de financiación del comercio de productos básicos.

    El término "financiación del comercio" se explica por si solo: estos bancos financian el comercio, no la especulación. Los futuros prestatarios deben tenerlo claro desde el principio. Por lo tanto, antes de acordar un límite crediticio o línea de crédito hay que convenir en los tipos de transacciones que deben financiarse, para evitar que tengan que aprobarse individualmente todos y cada uno de los tratos. En general, pero no siempre, el prestatario puede luego comerciar libremente dentro de los límites que se han acordado y no necesita pedir aprobación adicional si, por ejemplo, desea incrementar su línea de crédito.

    Hay riesgos diferentes propios de la financiación del comercio cafetero. Algunos podrían calificarse de riesgos de tendencia porque las tendencias cambiantes del mundo del café pueden tener efectos negativos en quienes suscriben créditos para financiar el comercio. Otros, los riesgos de transacción más específicos, se refieren al tipo de comercio cafetero que se practica.

    La presente exposición se limita a la financiación del café ya recolectado, a saber "fuera del árbol". Los criterios de financiación del café que está "en el árbol" se basarían en muchas de las consideraciones expuestas más adelante y también en muchas otras que superan los límites del presente sitio en Internet.