El exportador trata con café físico. A no ser que
tenga acceso fácil a un mercado de futuros adecuado, está siempre expuesto
directamente al riesgo de la mercancía física o de posición. Y este riesgo debe
ser administrado para limitarlo o mitigarlo. Toda operación, grande o pequeña,
deberá establecer su posición exacta, por lo menos al cierre de cada día
hábil.
Un reporte de la
posición diaria mostrará las existencias totales, las compras para
entrega en meses venideros (largo plazo) y las ventas que esperan ejecución, lo
que dará al final una posición general larga o
corta.
A primera vista parece seguro suponer que la
imposición de un límite de volumen, un volumen
o tonelaje máximo permitido, largo o corto, evita que los operadores se excedan
y que puedan poner a la empresa en peligro.
La realidad no es ésta. Como se ha explicado antes,
largo o corto es la diferencia neta entre existencias y ventas, pero sólo si ambas son de la misma calidad. Por
consiguiente, se precisan diferentes reportes de las posiciones para poder tener
una imagen completa de la situación:
- El tonelaje y costo de las existencias (incluyendo
las compras a largo plazo) que no pueden compensarse con las ventas existentes.
- El tonelaje y costo o valor estimados de las ventas
no cubiertas (abiertas), es decir ventas para las cuales todavía falta comprar
café.
- El tonelaje y costo de las existencias (incluyendo
las compras a largo plazo) que esperan asignación contra contratos existentes,
el costo de los embarques en ejecución y el total de las facturas pendientes
(activos en cobranza).