La mayor parte del
comercio mundial de café se expresa en dólares de los Estados Unidos y
el café se conoce como un "producto básico del dólar". Pero en muchos países
productores la moneda local no está vinculada con el dólar de los Estados
Unidos. Por ello los exportadores se enfrentan con el riesgo de que el tipo de
cambio del dólar cambie negativamente en relación con sus divisas locales, con
la consiguiente repercusión en los ingresos por exportación y los precios
internos del café.
En general, el riesgo monetario puede limitarse
concertando préstamos en la moneda de venta, siempre que las normas locales
permitan compensar estos adelantos en divisas con los ingresos por exportación.
Si los adelantos no se convierten inmediatamente en moneda local y se utilizan
inmediatamente para pagar las mercancías disponibles cuyo embarque se facturará
en dólares de los Estados Unidos, el costo de las mercancías se expresa en
dólares y no en la moneda local. Si el costo de la mercancía representa por
ejemplo 80 % del valor de las ventas puede decirse que la exposición al riesgo
monetario es limitada. Pero en muchos países los bancos locales no pueden hacer
adelantos importantes en dólares de los
Estados Unidos.
La evidencia histórica sugiere que en la mayoría de
países productores de café lo más probable es que la moneda local se deprecie
(los exportadores deberían obtener beneficios con las existencias compradas en
moneda local) en lugar de revalorizarse (los exportadores perderán probablemente
porque recibirán menos moneda local al exportar). Pero han habido también
numerosos ejemplos de movimientos de la moneda local en contra de los
exportadores, debido por ejemplo a la intervención de las autoridades monetarias
locales. Las empresas individuales y los bancos enfocan el riesgo monetario de
modos diferentes, pero el principio rector debería ser siempre que la
exportación de productos básicos y la especulación en divisas no deberían ir
juntas.
Por consiguiente, la exposición a un posible riesgo
monetario debe figurar en el reporte y hay que vigilarla exactamente del mismo
modo que el riesgo inherente al comercio del café. (En muchos países productores
de café es posible protegerse contra el riesgo monetario pero la complejidad de
los mercados de divisas y su comercio hace de este sujeto un tema fuera del
alcance del presente sitio en Internet.)