Riesgo de
mercado. La demanda mundial de café es estable aunque con limitadas
posibilidades de crecimiento. Una producción alta mantiene en general los
precios bajos y hay pocas maneras de aumentar la rentabilidad del comercio a
parte de la competencia, las fusiones o la expansión o diversificación de las
actividades. Diversificación significa generalmente relacionarse con un número
mayor de la contrapartida comercial, lo que puede aumentar el riesgo de
cumplimiento.
Riesgo de margen
(rentabilidad). La concentración del poder de compra de los tostadores
y la gran necesidad de transparencia en la determinación del precio del café
verde son elementos que ejercen presión en los márgenes, lo que puede afectar la
rentabilidad del comercio, mientras que los costos suben debido a pautas
distintas de compra y a una mayor necesidad de administrar el riesgo
(operaciones de cobertura). El tener menos pero mas grandes contrapartes también
significa tener mayores riesgos de cumplimiento. Es también probable que los
márgenes de rentabilidad resulten afectados por la mayor difusión de los sitios
de comercio electrónico y por el aumento de la transparencia de los precios, por
lo menos para las calidades de café más estandarizadas.
Riesgo de
inestabilidad. Para muchos cada vez son más difíciles las transacciones
de compraventa simultanea (en ingles: back-to-back) y cada vez es más necesario
tomar posiciones. El riesgo del precio básico
puede cubrirse (el mercado sube o baja en su conjunto), pero es imposible cubrir
el riesgo del diferencial o riesgo de la base (el valor del café comprado o
vendido sube o baja en comparación al correspondiente mercado de futuros). Las
comunicaciones modernas ofrecen noticias instantáneas sobre precios en todo el
mundo, lo que incrementa la inestabilidad de los precios.
Riesgo de
país. Esta es una valoración del riesgo aplicada a todos los préstamos
internacionales y es basada en la evaluación hecha por el prestamista del clima
político, social y económico del país donde deben emplearse los fondos. El
riesgo de país a menudo tiene un peso importante en la evaluación total del
riesgo asignado a la financiación del comercio con los países productores de
café. Cuanto más inestable sea un país o su economía, peor será la clasificación
del riesgo de país. Estas clasificaciones incluyen también una evaluación de la
probabilidad de que un país introduzca o vuelva a introducir controles del
cambio. Una clasificación desfavorable aumenta el costo del préstamo y puede
obligar al banco a pedir garantías bancarias de fuentes independientes del país
afectado. Si los bancos consideran que el riesgo de país es demasiado elevado
comprarán entonces un seguro de país o de crédito.
Lo que no siempre se tiene en cuenta es que el
riesgo de país se aplica también al país de
residencia del comprador. Si un exportador comercia con financiación
bancaria, el banco se reservará generalmente el derecho a la aprobación previa
de los compradores del exportador y a veces incluso de cada una de las
transacciones. Si la venta debe hacerse a un destino insólito, el riesgo de país
desempeñará una función en este proceso de aprobación. Es mas fácil para un
banco internacional juzgar estos criterios que lo es para un exportador
individual.