Lecciones aprendidas de pasadas iniciativas de
entrenamiento de profesionales en el café (técnicos y comerciantes) en los
paises productores, nos demuestran que :
- La necesidad internacional del entrenamiento es
continua, pero a menudo ha sido desatendida tanto por la industria cafetera como
por las autoridades. Sería ideal establecer algo permanente.
- El entrenamiento de personas nativas de un país
productor siempre requerirá la asistencia generosa y voluntaria del comercio
internacional del café.
- Un programa formal y continuo facilitaría el
acceso a tal asistencia y ayudaría a asegurar que las oportunidades disponibles
para el entrenamiento sean estructuradas y utilizadas apropiadamente.
- Esto también impediría que frívolas solicitudes de
entrenamiento lleguen a las empresas colaboradoras.
- Los requerimientos de aquellos que han de ser
entrenados no son siempre bien identificados. A veces se presta mucha atención a
técnicas sofisticadas y se dedica poco tiempo a la enseñanza de lo básico del
negocio.
- Las escasas oportunidades de entrenamiento son
desperdiciadas cuando se presentan a candidatos no cualificados o que luego los
participantes son transferidos o renuncian.
- No es ni productivo ni rentable el mandar a
personas al exterior para ser entrenadas si no tienen un conocimiento básico del
café. Dichos candidatos deberían primero atender a un curso
preliminar.
- Se debe prestar atención a los posibles problemas
de idiomas. Dentro de lo apropiado, se debieran dar cursos de entrenamiento en
el idioma secundario.