La tecnología y la mecanización están constantemente
mejorando el flujo en la cadena de suministro, y un número creciente de
contenedores a granel van directamente del muelle o estación de contenedores a
la planta de torrefacción. Allí son descargados automáticamente. frecuentemente
por una sola persona (que a veces es el conductor del vehículo).
Una vez en la planta de torrefacción o estación de
silos el camión con el contenedor retrocede hasta la fosa de llegada donde se
comprueban y se cortan los sellos. Se abren las puertas, se corta el forro y el
volquete del camión levanta poco a poco el contenedor hasta que el café empieza
a ser vertido y sale. El mecanismo de inclinación está conectado al mecanismo
computerizado de admisión que controla el ángulo de inclinación y por
consiguiente la velocidad de vertido. Una vez finalizada la descarga, se extrae
el forro y se separa para enviarlo a una planta de reciclado. Este sistema
constituye un gran progreso en relación con la operación de sacos que antes se
descargaban, se abrían con una cuchilla y se vertían manualmente.