Vigencia de la
cobertura:
Habrá una estipulación clara indicando desde cuándo
y hasta qué momento se concede la cobertura. Hay que leer muy cuidadosamente
esta parte de la póliza o certificado; si se experimenta una pérdida fuera del
intervalo comprendido, no hay cobertura. Obsérvese también que "de almacén a
almacén" no significa cualquier almacén que pueda ser adecuado: se trata siempre
del almacén indicado en el lugar de destino. Este lugar puede muy bien ser
diferente del destino final hasta el cual se transporta la mercancía.
Exclusiones:
La póliza o certificado puede contener la exclusión
de riesgos determinados, por ejemplo una cláusula que excluye la energía
nuclear. Otra exclusión probable es la de una guerra terrestre, que no debe
confundirse con la cobertura contra los riesgos SRCC (huelgas, motines y
desórdenes civiles). También habrán otras exclusiones, a veces basadas en la
localización de un riesgo determinado.
Deducibles o
Franquicias:
Puede muy bien suceder que la empresa aseguradora no
cubra todos los riesgos y que sólo acepte asegurar el 80 %. O también que no
pague los primeros tantos miles de dólares de una reclamación. Indirectamente,
el resultado es el mismo. El objetivo de estas estipulaciones es asegurarse de
que el cliente, el asegurado, hará todo lo posible para evitar que haya una
reclamación, es decir que practique la evasión del riesgo.
Aceptar deducibles - llamados también franquicias -
permitirá también ahorrar algo en primas, pero hay que evitar una situación en
la que si sobreviene un desastre importante el importe total de las franquicias
pueda poner en peligro la estabilidad financiera de la empresa.
Primas:
La póliza estipulará el importe de la prima que debe
pagarse, de qué manera deben hacerse las declaraciones mensuales a las empresas
aseguradoras y la forma y los plazos dentro de los cuales deben pagarse las
facturas. Recuérde que una prima no pagada puede tener por consecuencia la
pérdida de la cobertura. Las empresas aseguradoras suelen considerar los riesgos
únicos como más especulativos y más caros de administrar que las declaraciones
con una cobertura abierta o una póliza de declaración. Los costos de las
coberturas abiertas son en general mucho más bajos que los de riesgos
únicos.