No existen modelos generalizados para el transporte
desde el interior al puerto. Cada país productor tiene disposiciones distintas,
pero todos tienen en común los mismos principios de riesgo.
- El camión que recoge el café en los locales del
exportador debe haberse limpiado adecuadamente porque nunca se sabe lo que ha
transportado antes. Inspeccionar cuidadosamente todos los camiones para
descubrir olores y otras contaminaciones. Buscar agujeros en el techo o en el
suelo por donde pueda penetrar agua o por donde se podría robar café utilizando
tubos.
- Lo propio es válido cuando se utilizan contenedores
para el transporte interior. Además, hay que comprobar cuidadosamente los
sistemas de cierres de las puertas y las bisagras de las puertas.
- Se recomienda comprobar también la humedad del piso
de madera de un camión o contenedor con un instrumento para medir la humedad. Es
imposible verificar una humedad que exceda el 20 % simplemente tocando o
tanteando el piso y que con toda seguridad ese ambiente causaría daños en el
café.
- Si se utiliza también el contenedor de transporte
interior para transportar el café, hay que asegurarse de que está forrado
adecuadamente y el café totalmente envuelto con papel kraft fuerte o con cartón
(según la estación y el tipo de comercio). (Vea 05.02.03).
- Según sean las condiciones climáticas, la radiación
calorífica puede ser un posible peligro. Aunque no lo sea, el café en un
contenedor no debe almacenarse nunca al aire libre durante un período
prolongado.
- Asegúrese de que sólo manejan el café partes o
personas de confianza. Es aconsejable actuar con el menor número posible de
camioneros o empresas de camiones a fin de crear una relación de confianza
mutua. También puede ser prudente definir claramente qué camiones o conductores
pueden emplearse.
- No permita los trayectos nocturnos en camión o las
paradas prolongadas en lugares desconocidos. Si la distancia al puerto es
demasiado grande para cubrirla en un solo trayecto de día hay que asegurarse de
que el conductor comunique su llegada con el camión a lugares de confianza y que
pernocte solamente en un recinto seguro y vigilado. En algunas circunstancias
puede ser útil agrupar camiones en convoy.
- En algunos países es aconsejable considerar la
posibilidad de emplear servicios de seguridad. Antes de adoptar estas medidas de
seguridad y de incurrir en costos, uno debe preguntarse siempre con qué rapidez
será informado si pasa algo y quién actuará, qué hará y al costo de qué plazo
después de recibir la información. Disponga de un procedimiento establecido en
caso de accidentes o crisis.
- Asegúrese de que el café sea entregado en un lugar
seguro y adecuado y de que el operador está familiarizado con el manejo del
café. A su llegada la mercancía debe comprobarse adecuadamente y debe entregarse
un certificado de entrega. Esto asegurará que exista una pista fiable de
documentos que el asegurador pueda verificar.
- Recuerde que el clima en la mayoría de puertos de
transporte es bastante diferente de lo ideal. El café a temperaturas y humedades
altas absorbe humedad, posiblemente hasta un nivel que superará los límites
permisibles para un transporte seguro y que puede hacer inevitable
condensaciones y mohos graves.
El exportador debe
tener presente que en todo momento el café viaja y se almacena por su cuenta y
riesgo. También está obligado a entregar una determinada calidad y
cantidad en un momento y lugar dados. Un mal control de riesgos hasta el FOB
puede echar a perder la posibilidad de reclamar daños por fuerza mayor (a saber
hechos imprevisibles que escaparon a todo control - vea 04.05.08).