Dinero en
tránsito. Un riesgo obvio:
los agentes compradores llevan dinero en efectivo. Una aseguradora puede ofrecer
una cobertura del efectivo en tránsito como parte de una póliza general, pero el
importe de esta cobertura siempre es limitado por lo que conviene averiguar
exactamente qué está cubierto y qué no lo está. Cuando el valor del café cambia
también cambiará el dinero en efectivo necesario.
La propiedad en
estaciones de compra del interior. En esta etapa el café está a menudo
envasado en sacos sin marcas y es muy difícil identificarlo. Hay que mantener al
mínimo las existencias en estas estaciones y transferirlas lo más pronto posible
a una estación central. Si no hay un buen sistema de registro oficial en la
estación de compra puede ser difícil asegurar el riesgo en esta etapa. Pero hay
que informar a la aseguradora sobre todas las circunstancias, incluyendo los
aspectos negativos, para evitar dificultades después de producirse una
pérdida.
Transporte en el
interior. A menudo el transporte por el interior se realiza con
pequeños camiones en condiciones variables de calidad de transporte. Debido a
ello hay que verificar la calidad, peso y grado de humedad del café a la
llegada. Para dificultar la manipulación fraudulenta, la toma de muestras debe
correr a cargo de un miembro del departamento de control de calidad y no del
personal del almacén.