El "nombramiento de
inspectores" (o "appointment of surveyors") es una expresión que se oye
con frecuencia. Otra es "agentes del Lloyd". Pero el comercio de café es cada
vez más especializado, y la tarea de comprobación recae cada vez más en el
exportador (también en asuntos relacionados con la salud). No es probable que un
inspector normal de seguros tenga los conocimientos necesarios en materias como
la condensación.
En algunos países este tipo de
conocimientos especializados puede obtenerse más fácilmente que en otros; si los
expedidores consideran que podrían correr un riesgo convendría que determinaran
por adelantado a quién pueden pedir que les represente en caso de reclamación.
Un ejercicio útil en colaboración con las asociaciones del comercio cafetero de
los países productores y consumidores sería recopilar información para distintos
países importadores sobre inspectores calificados y profesionales y otros
expertos disponibles especializados en el café (los inspectores quizá no
comprendan, por ejemplo, las cuestiones relativas a la calidad, y el experto en
calidad del café quizá no lo sea en cuestiones de transporte).
En todo caso, cuando se recibe una notificación
sobre una posible reclamación, conviene reaccionar con todo el apremio debido y
en especial:
- Informar en forma rutinaria a la propia compañía de
seguros, y al transportista.
- Obtener toda la información posible sobre la
magnitud de la pérdida o daño.
- Si es preciso pedir a alguien (el agente propio,
por ejemplo) que visite el lugar.
- Si el caso parece serio, nombrar a un inspector
calificado que se presente en nombre del expedidor, manteniendo siempre
informado a su asegurador.