Ya a fines de 2007, el transporte de café en
contenedores, sea en sacos o al granel, ha llegado a ser el método universal y
es poco probable que algún lote sea embarcado internacionalmente como carga
fragmentada o carga suelta. Mas aún, estimativos indican que hasta el 70 por
ciento de todo el café común es ahora embarcado al granel. Ya que el café común
constituye mas del 90% de todo el café comerciado, se puede entonces concluir
que no menos del 65% de todo el café comerciado internacionalmente es embarcado
al granel aunque la cifra real puede ser (mucho) mas elevada.
Desafortunadamente, los datos exactos de la cantidad de café transportada al
granel y su comparación al transportado en sacos, no está al alcance de la mano
por lo que esta información se basa en comentarios de transportistas de café y
de fuentes comerciales. Los torrefactores de café común son los mayores
receptores de café al granel y muchos de ellos hoy en día no aceptan otro
sistema. Pero la cantidad de café al granel transportada para los importadores y
pequeños torrefactores, especialmente del café de especialidad, es mucho
menor.
Conforme lo mencionamos antes, la mayoría de las
modernas plantas de tostado ya no aceptan el café ensacado y los países
productores o los exportadores que se empeñan en utilizar sacos deberán aceptar
que su carga transite por parques de silos en el lugar de destino. Allí el café
en sacos es desensacado y transferido a los silos para su posterior entrega a
granel, a veces después de mezclarlos con otros. Esto es costoso y consume
tiempo y el proceso resultará cada vez menos competitivo para los proveedores de
café común que no pueden o no quieren trabajar con granos "al granel".
Costo y
comodidad
Los embarques al granel requieren menos
manipulación, cuestan menos envasarlos e incurren en menores recargos portuarios
y de flete que los de la carga ensacada. En el puerto de destino se elimina la
mano de obra y se reducen los costos de transporte, mientras que el producto se
presenta básicamente "listo para su uso" en la planta de tostado. Con
programas justo-a-tiempo exactos y confiables, el café se transporta cada vez
más directamente del origen a las plantas de torrefacción.
Los países de la Unión Europea consideran que los
importadores son responsables directos de la eliminación de los materiales de
desecho, como los sacos de yute y de sisal, tarea que los torrefactores
prefieren evitar. La Unión Europea también está presionando cada vez más a que
los transportistas de carretera trabajen fuera de las horas de máximo tráfico:
el café a granel se presta bien a estas exigencias porque en los terminales
puede descargarse mecánicamente fuera de las horas normales de trabajo.
Los asuntos relacionados con la seguridad de los
contenedores y la carga están siendo constantemente desarrolladas en lo que se
refiere al embalaje al vacuo para el café verde, sellos electrónicos que
incluyan a las alarmas registradas para abrir las puertas, el seguimiento vía
satélite, la seguridad del transporte terrestre, mejoras en los desicantes y el
uso de Materiales que absorban la humedad (MAM), diferentes métodos de
fumigación y limpieza de los contenedores, etc.
Actualizado 11/2007