Las empresas navieras más prestigiosas tienen medios
de seguir la pista de los contenedores, por métodos de seguimiento y rastreo, en
sus sitios en Internet. Los contenedores todavía no se rastrean electrónicamente
( todavía es demasiado caro implantar transmisores en microchips) pero todos los
movimientos se notifican y registran en el sistema de rastreo, lo que facilita
la información al día. Como los transportistas rinden estos servicios
tradicionalmente con sistemas de computadoras y programas propios, los
consignatarios por lo tanto tienen que ponerse en contacto con cada
transportista, por lo que este procedimiento llega a ser engorroso.
Sin embargo se siguen programando portales de
transporte para estandarizar la interacción entre los expedidores,
consignatarios y agentes de aduanas con los transportistas, y facilitar el
acceso a través de una plataforma única. Otros servicios programados son los
itinerarios de navegación, las reservaciones de contenedores, la información
sobre conocimientos de embarque y la notificación de contingencias. Los
exportadores/importadores pueden tener acceso directo (autorizado) a dichos
portales y pueden por ejemplo operar completamente con información electrónica
incluyendo a los conocimientos de embarque. Los pequeños u ocasionales
exportadores/importadores aun trabajan con conocimientos de embarque en papel
(impresos) pero el portal testá capacitado para imprimir el documento en el
lugar mas apropiado lo que ahorra tiempo y disminuye el riesgo de que se pierda
en el correo.
Eventualmente, dichos
portales estarán también en contacto activo con el comercio electrónico y el
sistema de comercio-sin-papeles. Más detalles al respecto en www.inttra.com.
Dependiendo de su sofisticación moderna, los sellos
de contenedores pueden registrar (y transmitir) toda acción que pueda ocurrir
durante un viaje, especialmente el abrir y cerrar de sus puertas. Estos sellos
pueden ser leidos cuando son escandidos, algunos a distancia usando la
identificación de la frecuencia de radio (en inglés Radio Frequency
Identification = RFID) por lo que se los considera un instrumento ventajoso para
registrar el trayecto de la carga y facilitar, por ejemplo, el cruce de
fronteras al reducir las formalidades aduaneras en Europa. Los temores por la
seguridad también colocan a los sellos electrónicos a la vanguardia de las
actividades anti-terroristas. Hasta hace poco un contenedor de un producto
alimenticio simple como el agua embotellada, harina o azúcar; no presentaba
riesgo de seguridad alguno, el robo era inaudito. Pero hoy existe un riesgo real
de actividad terrorista (contaminación, envenenamiento…) por lo que cargamentos
de alimentos de poco valor requieren altos niveles de seguridad.
El proyecto piloto de la
Aduana de Estados Unidos, el Contenedor Inteligente, puede ofrecer otra
posibilidad. Cualquiera que sea la ruta que se tome, sellos electrónicos o
contenedores inteligentes, uno o ambos llegarán a ser parte integral de la
logística del café. Aunque el costo de sellos electrónicos (capaces de reportar)
está reduciéndose, y los re-usables son mas y mas obtenibles, el costo en sí
constituye todavía un impasse sobre todo debido a la enorme cantidad de
embarques contenerizados que se efectuan hoy en día. Sin embargo la idea encaja
muy bien con la introducción de sistemas de documentación enteramente
electrónica como por ejemplo la de Bolero (www.bolero.net) y el eCOPS de la Intercontinental
Exchange (www.theice.com). Visite también www.cargosystems.net y lea el Capítulo 06 sobre el
Comercio Electrónico.
Actualizado 11/2007