El apalancamiento es una característica importante
del mercado de futuros. En vista de la inestabilidad del precio del café es
importante darse cuenta de que los contratos de futuros son instrumentos apalancados, es decir que un
comerciante no paga el precio total de cada contrato.
En realidad, los operadores de futuros pagan una
pequeña porción del valor total del contrato (generalmente menos del 10 %) en
concepto de margen, un depósito de buena fe que asegura el cumplimiento del
contrato. Un contrato "C" arábica Nueva York negociado a 100 cts/lb valdría
US$ 37,500 (cada contrato es por 37,500 lb de café). Si el margen original es de
unos US $3,000 por contrato, comprar 10 contratos a 100 cts/lb significa
depositar un margen de US$ 30,000, lo que representa una posición larga (no
vendida) de US $375.000.
El apalancamiento ofrece ventajas, pero implica un
riesgo de igual magnitud. Si el mercado baja 10 centavos antes de que pueda
hacerse una operación de venta, la pérdida de US $37,500 en este caso representa
125 % de la inversión original de US $30,000 y obligará a pagar un margen de
variación (véa más adelante el presente capítulo). Por cierto quienes realizan
las operaciones de cobertura obtendrían un beneficio comparable en el mercado al
contado por el valor de la transacción física prevista.
Los márgenes
complementarios o de variacion (pagos adicionales necesarios para mantener
el nivel original del margen) a veces contribuyen a una mayor inestabilidad
cuando la incapacidad o renuencia a aumentar los depósitos adicionales obliga a
los operadores o especuladores a liquidar sus posiciones, lo que alimenta
todavía más el movimiento de los precios hacia arriba o hacia abajo.