Las negociaciones se realizan exclusivamente con
pantallas de computadora de uso único que enlazan a los miembros (FCM) con el
sistema de la TGE. Los futuros de café se comercian solamente en sesiones, no
continuamente como en Nueva York y Londres. Se celebran cinco sesiones de
operaciones a las 9:30, 10:30, 13:30, 14:30 y 15:30, con una duración promedia
de 7-8 minutos para las operaciones de arábica y algo menos para las de robusta.
Cada sesión adopta la forma de una subasta
competitiva de cada posición de entrega en la que el número total de
órdenes de compra y venta por posición de entrega se cuadran mediante el aumento
o disminución del precio según sea el desequilibrio de las órdenes. Si hay más
órdenes de venta que de compra, el precio provisional baja para atraer a más
compradores. Si hay más órdenes de compra que de venta, el precio aumenta para
atraer a más vendedores. El precio provisional queda fijo cuando los totales
cuadran y luego se aplica a todos los contratos para esta posición en la sesión
dada.
Por consiguiente, el momento de las presentación las órdenes
durante una sesión no tiene importancia, lo que también diferencia a Tokio de
Nueva York y Londres. Los miembros pueden agregar órdenes hasta que el precio
provisional acabe siendo fijo. Pueden cancelar órdenes introduciendo
contraórdenes del mismo volumen. Si resulta imposible durante una sesión que las
órdenes de venta y de compra cuadren para un determinado mes de operaciones no
habrán transacciones en esta posición, a no ser que el precio provisional esté
en el límite del precio diario. En tal caso las órdenes compensatorias se
asignarán por sorteo.
Liquidez y Volumen
de negocios. Si se considera que la TGE empezó a actuar sólo en 1998,
su volumen de negocios fue bastante impresionante: 4,293,422 contratos de
arábica y 427,466 contratos de robusta durante el año civil de 2004. El 28 de
diciembre de 2004, el interés abierto de los contratos arábica fue de 91,529
lotes, y 10,050 de los contratos robusta.
Hasta el momento los que han demostrado más interés
han sido los importadores de café, los exportadores extranjeros y las
operaciones especulativas. Los torrefactores han demostrado menos interés,
posiblemente porque consideran que el mercado de futuros tiene un carácter
principalmente especulativo, y no es una posible fuente de suministro de café
físico porque no pueden saber el origen o clasificación del café que podrían
recibir. Esto parece confirmado por el pequeño número de adjudicaciones
reales.
El volumen de transacciones de futuros arábica
alcanzó en 2005 una cifra sustancial de 5,591,946 contratos pero se redujo en
2006 a 1'669,181 contratos. El interés abierto al finalizar el año fué de
195,214 contratos. El comercio de futuros del contrato robusta durante el año
2006 fue de 256,596 contratos y al terminar el año el interés abierto contó con
16,160 contratos.
La remarcable disminución en el volumen de 2006 es
atribuida a los cambios habidos en la legislación Japonesa en lo que concierne
el acceso al comercio de contratos futuros, y también al poco interés
especulativo que a su vez fue motivado por la relativa estabilidad de los
precios del café durante el año 2006 en contraste a los precios volátiles de
otros mercados tales como el petróleo y los granos. El volumen de transacciones
del contrato arábica se contrajo nuevamente en 2007 alcanzando solo 595,871
contratos mientras que el volumen logrado por el robusta fue de solo 72,976
contratos.
La reducción del volumen continuó en 2008 pues solo
282,446 contratos arábica fueron comerciados y solo 11,197 contratos robusta
cambiaron de manos.
El interés abierto al finalizar el año fue
relativamente pequeño: 3,695 contratos arábica y solo 299 del contrato
robusta.
Actualizado 29/01/2009