Es imposible dar una indicación precisa del costo de
la certificación. Depende del tiempo necesario para la preparación, costos de
viaje, inspección, elaboración de informes y certificación, y los honorarios de
la organización certificadora. Hay que inspeccionar y certificar no solamente la
producción agrícola del café sino también el beneficio húmedo y seco y el
proceso de almacenamiento y exportación. Las estructuras de los honorarios
varían mucho y por ello es recomendable examinar cuidadosamente qué organización
de inspección y certificación ofrece el mejor servicio al precio más bajo.
Algunas organizaciones cobran un tanto por hectárea, otras un porcentaje del
valor de exportación. En general, el costo de la inspección y certificación no
debería superar del 3 % al 4 % del valor de venta del café verde, si bien debe
señalarse que algunas organizaciones de productores pagan más. Vea además la PR
047 de nustro Archivo de P&R.
Los certificadores locales (es decir, los
certificadores establecidos en el mismo país o región productora) son
generalmente, pero no siempre, más baratos que las agencias internacionales. Sin
embargo los certificados locales no son necesariamente o facilmente reconocidos
por los países importadores, por lo que su validez debe ser comprobada
cuidadosamente. Algunos certificadores internacionales tienen sucursales en los
países productores y el personal empleado localmente lleva a cabo inspecciones a
un costo inferior que el del personal externo. Otra opción para tener
certificadores internacionales es utilizar un organismo local de inspección
reconocido con el cual exista un acuerdo de cooperación (por ejemplo, IMO (Suiza/Alemania) y KRAV (Suecia) cooperan con CERTIMEX en México).
También hay que tener en cuenta costos mayores de
producción y a veces una caída en el rendimiento por hectárea. Por lo tanto el
productor no sólo tiene que correr con los gastos de inspección y certificación,
sino también que la producción caerá por lo menos durante un par de años.
Algunas fuentes sugieren que los rendimientos pueden caer algo así como un
20 %.
Los gastos de inspección tienden a ser superiores en
la etapa inicial porque los certificadores necesitan tiempo para conocer al
productor y registrar sus campos e instalaciones. Cabe señalar que para superar
los problemas de iniciación durante el período de transición, los cultivadores
de café de algunos países pueden tener acceso a fondos para financiar los gastos
de certificación. Sin embargo, si los gastos promedios anuales de inspección y
certificación suman por ejemplo US $5,000 o más, entonces no tiene mucho sentido
financial pasarse al café orgánico certificado si la producción anual exportable
es de sólo dos o tres contenedores. Estos costos son muy difíciles de evaluar
porque dependen enteramente del carácter e intensidad de las prácticas de
cultivo convencional antes de la conversión a la agricultura orgánica.
Otro costo adicional y un problema auténtico para el
productor es el período de transición de producción convencional a producción
plenamente orgánica: durante este tiempo el café no puede venderse como orgánico
y por lo tanto no gana ninguna prima.
Las primas para el
café orgánico son difíciles de indicar porque dependen de la calidad
del café y de la situación del mercado en un momento dado. A mediados de 2007,
las cotizaciones de ests primas variaron de US.$0.10 lb hasta una prima alta de
25 cts/lb dpendiendo de la calidad y la disponibilidad. Sin embargo como regla
general puede decirse que la prima (FOB) posible para el productor de la versión
orgánica de un determinado café comparado con el equivalente de calidad no
orgánica puede situarse entre el 10 % y el 15 %. Esto significa que los
consumidores aceptan generalmente pagar al por menor un 20 % más por el café
orgánico que por el café convencional. Algunos cafés excepcionales consiguen
primas superiores pero en los círculos comerciales se cree que lo realista es
esperar este máximo. El interés del consumidor se desvanece rápidamente si las
primas superan este nivel, a no ser que la calidad del café sea absolutamente
extraordinaria.
El máximo del 15 % es solamente indicativo. Las
primas reales de los productores fluctúan enteramente a lo largo de los precios
del café: unos precios altos reducen probablemente el porcentaje de prima y a la
inversa; unos precios bajos para el café alientan probablemente unos porcentajes
de prima algo más altos. Comercio Justo ofrece una prima fija de US$ 0.20 cts/lb
por el café orgánico sobre el precio mínimo garantizado que paga por el café
convencional que conforma con sus criterios.
Contrariamente a lo que se suele creer, la infusión
de café orgánico no es necesariamente mejor que la de su equivalente
convencional. Cuando no lo es, la prima en relación con el café convencional
tiene que justificarse puramente por el hecho de ser orgánico y por lo tanto
queda estrictamente limitado por la oferta y la demanda, a no ser que la calidad
sea tal que el café orgánico en cuestión pueda conseguir una auténtica posición
individual en el mercado: su propio nicho. Entonces el potencial de sobreprecio
pasa a estar impulsado totalmente por la demanda, como sucede con algunos cafés
convencionales especiales o de gourmet bien conocidos, y estas marcas orgánicas
consiguen sobreprecios del 25 % o aún mayores en relación con el café
convencional. Vea además mas información sobre el mercado de café orgánico en el
tópico 03.02.11
Pero a medida que crece el suministro de café
orgánico, los cultivadores deberán actuar más cuidadosamente cuando se aventuran
a este campo. Como han experimentado ya los productores de café convencional
especial, también es difícil iniciar nuevas marcas independientes de café
orgánico. Los cafés orgánicos que no ofrecen calidad en sí o que están
disponibles en grandes cantidades se venderán con primas muy inferiores al
equivalente convencional, quizá sólo el 5 % porque, al igual que todo el café de
tipo normal, acabarán como mezclas a granel. El punto 11.00, Calidad del café,
deja claro que producir café de buena calidad, de cualquier tipo, exige mucho
trabajo y una estricta administración. La certificación orgánica complementará
siempre estos esfuerzos pero no puede sustituir un buen trabajo, duro y honesto,
así como la integridad.
Recuerde:
- Comprobar qué certificador es el más aceptable y el
más apropiado para el mercado de exportación deseado. Si es posible, determinar
qué certificador prefiere su perspectivo comprador o compradores. Asegurarse
también de que el certificador preferido está acreditado y aprobado en el
mercado deseado. Vea el tópico 03.02.15 donde aparece una lista de los
certificadores más importantes en los sectores del café pertinentes.
- Obtener presupuestos de distintos certificadores y
pedir condiciones claras (especialmente cuántos días habrá que pagar) y
calendarios de trabajo. Las condiciones suelen ser negociables. Recuerde que los
certificadores ofrecen un servicio, no un favor, y que deberían servir a sus
clientes, y no al revés.
- Asegurarse de que la producción posible para la
exportación justifica el costo de transición: a saber, calcular el costo de
oportunidad de convertirse a la producción orgánica.
En muchos sitios en Internet figura información
sobre los costos y los actuales precios de venta de cafés comparables, lo que
permite establecer fácilmente comparaciones.
Actualizado 10/2007