El café ha estado relacionado siempre con emociones
y opiniones; por ello los debates sobre los aspectos socioeconómicos de la
producción del café se remontan ya a decenios. Un tema constante, especialmente
en épocas de precios bajos del café y de problemas políticos en las zonas
productoras de café, es el de las condiciones de trabajo y de vida de los
productores de café y de los trabajadores en los cafetales.
Grupos de defensa de los derechos y organizaciones
no gubernamentales laboran pidiendo mejores condiciones de vida y un trato justo
para los productores de café y los trabajadores de los cafetales. Algunos
activistas consumidores desean cambiar
el sistema desde dentro y han empezado a construir alternativas a la economía
dominante del café, basada en el libre mercado. Estos activistas han empezado a
importar café, té y otros productos básicos de organizaciones de pequeños
productores, que luego venden en las llamadas tiendas del Tercer Mundo.
Otro paso fue la iniciativa de los Países Bajos de preparar un
sistema de certificación y una etiqueta para el café de estos productores a fin
de crear posibilidades de venta para sus productos en las cadenas de
supermercados con la etiqueta de Comercio Justo (véa 03.06). Estos sistemas
comprometen a los productores, quienes luego esperan que el mercado pague una
prima. Pero estas iniciativas todavía representan menos del 1% del comercio
mundial total de café.
Otro ejemplo es la Certificación de Alianza para Bosques (vea la
sección 03.05.08), llamada anteriormente ECO-OK. La iniciativa de certificación
de la Red de Agricultura Conservacionista de América Central y del Sur,
coordinada por la Alianza para Bosques (Rainforest Alliance), se basa en un
modelo de certificación de silvicultura. Bajo este sistema, se utiliza un
conjunto riguroso de normas internacionales convenidas mutuamente para verificar
las mejores prácticas administrativas que conduzcan a un funcionamiento
administrado de modo sostenible. La conservación de los recursos naturales, la
protección de la biodiversidad, el respeto por los derechos de los trabajadores
y el éxito comercial de las fincas son temas centrales. Las normas para los
cafetales sostenibles comprenden lo siguiente: un número mínimo de árboles del
bosque nativo por hectárea; no sustitución del bosque virgen con cafetales;
preservación de las cuencas; utilización mínima de sustancias agroquímicas;
promoción de controles biológicos; conservación del suelo; y protección de la
fauna y de los recursos naturales.
El programa de la Red de Agricultura Conservacionista hace
también hincapié en las condiciones de trabajo decentes, pago adecuado, acceso a
viviendas y saneamiento apropiados, y respeto y buenos tratos para los
trabajadores. Más información en www.rainforest-alliance.org.
El Café Biodinámico es
generalmente un arábica de gran calidad con primas altas y pequeña participación
en el mercado. Un ejemplo bien conocido es el café de la Finca Irlanda (Chiapas,
México) donde empezaron los cultivos orgánicos en el decenio de 1960. Los
productos biodinámicos son orgánicos y pueden comercializarse así, pero cumplen
normas de producción todavía más exigentes y representan un auténtico mercado
nicho. Véase más información en www.demeter-usa.org.
Café cultivado bajo
sombra: existe un mercado, especialmente en los Estados Unidos y el Canadá, para
el llamado café amigo de las aves o cultivado bajo sombra. Se permite un uso
limitado de sustancias agroquímicas y se hace hincapié en la conservación de los
árboles de sombra en las plantaciones a fin de preservar la vida de las aves y
la biodiversidad. Café cultivado a la sombra no es lo mismo que café orgánico,
pero hay normas específicas y el Centro Smithsoniano de Aves Migratorias (www.nationalzoo.si.edu) y otras instituciones y
organizaciones no gubernamentales del Canadá, los Estados Unidos y México han
preparado un sistema de certificación. El crecimiento bajo sombra representa un
paso hacia un café ecológicamente sostenible. Hasta ahora el mercado para estos
cafés es pequeño y está limitado a América del Norte.
Un cambio más general es
que la industria convencional del café está aceptando cada vez más su
responsabilidad por las condiciones en que se produce el café. Esta evolución,
combinada con un creciente interés por las causas ambientales y el apoyo
mostrado en los países importadores ha resultado en la introducción de
denominaciones como café favorable al medio ambiente o ambientalmente
sostenible. (Véa una buena introducción a este tema en www.consumerscouncil.org y refierase a los
Principios Ambientales para la Producción Cafetalera - vea además la sección
03.05.06 que trata de la iniciativa 4C o el Código Común para la Comunidad
Cafetalera) )
Actualizado 10/2007