Largo ha sido el camino recorrido por los productos
orgánicos desde que pequeños grupos de consumidores empezaron a comprar
alimentos orgánicos directamente de las fincas agrícolas o de pequeñas tiendas
de dietética, donde la calidad era secundaria siempre y cuando los productos
fueran orgánicos. A principios del decenio de 1990, las cadenas de supermercados
empezaron a prestar una atención sistemática a los alimentos orgánicos. Año tras
año estas cadenas han ido ganando terreno del mercado de las tiendas
especializadas, hasta el punto que el crecimiento actual en el mercado de los
alimentos orgánicos está impulsado principalmente por dichas tiendas.
En algunos países, más del 50 % de las ventas de
alimentos orgánicos se atribuyen a los supermercados, y los productos orgánicos
son ofrecidos en todos los países occidentales.Un creciente número de
agricultores en los paises desarrollados han abrazado el cultivo orgánico, algo
que ha derivado en la sobre producción de ciertos cultivos. Se estima que algo
mas de 5 millones de hectáreas de terreno en Europa son cultivados
orgánicamente. Austria tiene el porcentaje mas alto de hasta 13% de su total
cultivable dedicado a lo organico.
La participación en el mercado de los productos
orgánicos en los países occidentales es del 0.5 % al 3 % de los alimentos en
general, pero varía considerablemente según los distintos grupos de productos.
Por ejemplo, más del 50 % de la comida infantil en Alemania y Dinamarca es al
parecer orgánica, y los productos lácteos orgánicos también se venden mucho, a
veces con una participación en el mercado del 25 %.
Estados Unidos continua a ser el mas grande mercado
para los productos orgánicos, seguido por Alemania. La tasa de consumo es
elevada en la mayor parte de los paises de la Unión Europea pero ha amenguado en
años recientes y las ventas de productos orgánicos aun llegan a constituir solo
una pequeña parte del mercado de alimentos en general.
El mercado mundial para el café orgánico es desde
luego difícil de estimar: los hechos se materializan con dificultad de modo que
aquellos que aspiran ser productores deberán tener cuidado para no confundir la
creciente insistencia en obtener la certificación ISO (Organización
Internacional de Normalización) y la de BPA (Buenas Prácticas Agrícolas: Good
Agricultural Practice - GAP), con la demanda en sí de café orgánico puro. Como
es lógico, hoy en día las grandes cadenas de supermercados tienen todas sus
propias gamas de productos orgánicos y de esta forma están sin duda aumentando
el conocimiento y la participación en el mercado de lo orgánico. Sin embargo no
necesariamente con el tipo de prima que los productores pueden creer que existe,
porque la mayoría de grandes cadenas no dudan en utilizar su poder adquisitivo
para imponer un máximo a los precios.
Sin embargo la creciente presencia de café orgánico
en las repisas de los supermercados ha inducido a los grandes tostadores de
algunos países a evaluar las posibilidades del mercado con, por lo menos, una
marca orgánica. Sin embargo, al momento el café orgánico aun queda relegado en
el dominio de los pequeños tostadores especializados y de algunas grandes
cadenas de supermercados.
Actualizado 10/2007