Hay quienes han definido la sostenibilidad como el
hecho de "satisfacer las necesidades de la actual generación sin poner en
peligro la habilidad de las generaciones futuras a que satisfagan sus propias
necesidades". Puede aun definirse luego con más precisión en dimensiones
sociales, éticas y ambientales, aunque la diversidad biológica pueda ser quizás
la medida esencial de la sostenibilidad ambiental en el mundo natural. Este
concepto atrae aun a los productores y consumidores de café que no se interesan
en la producción de café orgánico como tal o que no lo encuentran justificado,
quizás porque tal vez piensan que los bajos rendimientos de producción sumados a
la creciente disponibilidad de café orgánico, impedirá que los pequeños
agricultores consigan los altos ingresos que algunos defensores del concepto del
café orgánico creen que se pueden obtener. Otros no creen que las posibilidades
del mercado sean lo suficientemente grandes. Y por último, hay quienes que
simplemente creen que es posible conseguir más o menos los mismos objetivos sin
recurrir al sendero orgánico, lo cual sería muy difícil o totalmente imposible
para los productores de café común.
La presente publicación no es un lugar apropiado
para pronunciarse en favor o en contra de estos argumentos. Pero si un proceso
de producción mantiene a la diversidad biológica, es posible imaginar que
entonces sostiene así al medio ambiente en lugar de perjudicarlo. Si este
concepto se liga además al respeto por las cuestiones sociales y éticas, en tal
caso ello presenta una alternativa amplia a los objetivos mas directos que
algunas etiquetas representan.
La sostenibilidad, en si misma, por cierto no
necesita la garantía de una certificación o verificación. Frecuentemente uno
encuentra que los productores están ya mejorando significativamente su actuación
y eficiencia con el uso de las buenas prácticas agriculturales (GAP - del inglés
'good agricultural practices') o con la aplicación de las buenas prácticas
administrativas (GMP - del inglés 'good management practices'). Ciertamente esto
no implica la necesidad de un proceso de auditoría . . . Sin embargo, los
consumidores por lo general desean prestar un grado de confianza a ciertas
aserciones tales como "este producto es pro-ambiente" o "este producto es
socialmente responsable". Por ende la existencia de diferentes formas y medios
para dar dichas garantías.
La certificación
garantiza, por intermedio de un certificado, que se ha cumplido con específicas
reglas y regulaciones de normas voluntarias dentro de un cierto ambiente
(ejemplo, un productor individual, un grupo de productores, una cooperativa, y
aun una región). Estos productores deben conformar a ciertos
requerimientos - sociales, ambientales, económicos - y la certificación debe ser
efectuada por una tercera parte independiente que lo confirma por medio de un
auditor acreditado. Por lo general, las certificaciones deben ser renovadas
anualmente.
Los torrefactores que compran café certificado se
benefician de la garantía conferida por el certificado al usar el logotipo y
otra información pertinente impresa en el embalaje al por menor. La
certificación protege tanto al comprador como al proveedor, lo que a menudo
resulta en mejores oportunidades de mercadeo ya que existe una demanda
específica para productos certificados.
Para ver algunos ejemplos
de programas de certificación, visite el www.fairtrade.netwww.rainforest-alliance.org www.nationalzoo.si.edu, y www.utzcertified.org
La verificación garantiza
que ciertos criterios y prácticas son observados, aunque no usa un certificado
como un instrumento comercial ante el cliente final. En su lugar las normas de
una compañía o las normas de una cadena de proveedores internos se basan en el
proceso de verificación que no son tan rígidos o costosos como el proceso de
certificación que debe ser llevado a cabo por designados auditores. En vez de
ello, terceras partes de la localidad tales como los ONG - y aún segundas
partes, pueden ser solicitadas a que verifiquen la conformidad a criterios
específicos. Además, la repetición de verificaciones puede ser
significativamente menos onerosa que el proceso de re-certificación que debe ser
renovado anualmente. En el sector cafetero, el ejemplo mas prominente de un
programa de verificación es la del 4C - "El Código común para la Comunidad
Cafetera". El 4C ofrece una orientación para el mejor cultivo del café que lo
liga a la GAP y a GMP y al mismo tiempo promueve mejoras continuas. El enfoque
del 4C por lo tanto no es tan específico como aquellos programas de
certificación y se abstiene de hacer uso de un logo sobre el embalaje
(minoristas). Vea mas detalles en www.sustainable-coffee.net
Las directrices corporativas o normas adquisitivas
ampliamente persiguen el mismo objetivo además de dictar normas enfocadas a la
mejora de la sostenibilidad. Algo diferentes que las certificaciones abiertas y
programas de verificación; las directrices corporativas o normas son especificas
a la empresa. Ello significa que el crédito minorista puede ser reclamado solo
por el comprador que inició la norma. Y de hecho, el mejor ejemplo de tal norma
es el Programa de Prácticas CAFE de la Starbucks que, además de las usuales
cuestiones de sostenibilidad, también enfoca a asuntos sobre la calidad del
café.
Mas información al
respecto puede ser encontrada en www.scscertified.com/csrpurchasing/starbucks.html
Actualizado 10/2007