Un productor o un exportador en vez de vender
futuros puede establecer un precio mínimo comprando una opción de venta. Con una
opción de venta en un mercado descendente se puede tener todavía una cobertura
corta a un nivel razonable. Para calcular el valor, el precio mínimo será el
precio de ejercicio menos la prima pagada por la opción. La ventaja de la opción
es que si el mercado sube puede dejarse simplemente que la opción venza,
mientras que la mercancía física pueden venderse al nivel superior (del cual
deberá deducirse, como es lógico, la prima pagada por la opción a fin de obtener
la realización neta de las ventas).
Ejemplo
Si los futuros de diciembre se cotizan a 54 cts/lb
un exportador o productor podría quizá comprar una opción de venta de diciembre
a 50 cts/lb con una prima de 2.5 cts/lb. Una opción de venta es una opción para
estar en posición corta, por lo que no tiene valor intrínseco estar corto a 50
cts/lb en un mercado de 54 cts/lb. Además, el derecho a estar corto a 50 cts/lb
cuesta 2.5 cts/lb, por lo que el valor de la opción es en realidad 47.50 cts/lb.
En esta hipótesis se garantiza al titular de la opción un precio mínimo de 47.50
cts/lb si el mercado baja, pero todavía podrá aprovechar una subida de los
precios si el mercado sube.