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  • 3.2.4-MERCADOS NICHO, ASPECTOS AMBIENTALES Y SOCIALES-EL CULTIVO DEL CAFÉ ORGÁNCIO

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  • El cultivo del café orgáncio

     
     

    Cultivar un producto orgánico, incluyendo el café orgánico, es algo más que prescindir de los fertilizantes y otras sustancias agroquímicas. El café producido de esta manera debería denominarse más bien café "natural" y para sorpresa de muchos, la industria la considera como una producción no sostenible. Esto se debe a que, a largo plazo, el suelo quedará agotado por la producción natural, por lo que también se le llama "cultivo pasivo" o cultivo "orgánico por defecto".

    Para conseguir una producción sostenible es preciso utilizar activamente varias técnicas agrícolas orgánicas, incluyendo la formación de estiercol con material orgánico, el cubrimiento del suelo debajo de los árboles con material orgánico, el recurso al control biológico de las plagas y la inversión en la regulación de la sombra. El principio de la agricultura sostenible es que debe devolverse al suelo un valor correspondiente al valor cosechado. Se han utilizado todos los métodos posibles para aumentar la fertilidad del suelo. Por ello la producción pasiva de café, aunque no se utilicen en ella sustancias químicas, se considera como no sostenible y no como orgánica.

    Según las reglamentaciones de la Unión Europa deben seguirse las siguientes normas:

    • Cultivo de leguminosas, abonos verdes o plantas de raíces profundas en un programa adecuado de rotación multiple anual.
    • Incorporación al suelo de materiales orgánicos, estiércol orgánico de ganado y vermicompost.
    • Control de plagas, enfermedades, malezas y malas hierbas mediante la utilización de variedades adecuadas, programas de rotación, control biológico de plagas, prácticas mecánicas y escarda con llama.
    • Producción orgánica de semillas y materiales de propagación.
    • Utilización limitada de fertilizantes, plaguicidas y métodos biológicos de control de plagas no orgánicos.

    (Normas mínimas extraídas y adaptadas del EU-2092/91. Véa el Anexo II de  EU-2092/91 donde se explican con más pormenores los insumos aprobados: www.europa.eu.int)

    CERTIMEX, una destacada organización de certificación orgánica de México, ha formulado normas específicas para el café  que destacamos a continuación:

    • Debe promoverse la biodiversidad; por ello el cultivo debe hacerse bajo sombra diversificada.
    • Las variedades deben estar adaptadas al clima local y ser resistentes a las plagas y enfermedades locales.
    • Los viveros deben ser orgánicos y las semillas debe  proceder de campos de café orgánico.
    • Los arbustos de café no deben plantarse demasiado juntos.
    • La erosión debe controlarse cubriendo el suelo y cultivando plantas rastreras; el plantio debe seguir las curvas de nivel y/o los bancales; ha de haber árboles de sombra con mucho follaje; han de construirse barreras.
    • Deben usarse las siguientes técnicas para aumentar el contenido orgánico del suelo: cultivo de leguminosas, incorporación de fertilizantes orgánicos y otro material orgánico como hojas y ramas de los árboles de sombra.
    • Se permite la corrección del pH con aportaciones permitidas, por ejemplo, la cal.
    • La pulpa del café se recicla.
    • El beneficio se realiza enteramente con medios mecánicos y físicos; hay que prestar atención a la reducción del consumo de energía y a la limpieza del agua utilizada para lavar el café.

    (Adaptado de CERTIMEX: Normas para la producción de café orgánico/01.2001)

    En general un productor puede cultivar simultáneamente café convencional y café orgánico, pero no es recomendable. Ha de haber una separación clara entre los dos tipos y barreras adecuadas para impedir la contaminación con sustancias agroquímicas de los campos colindantes.

    El café puede venderse normalmente como orgánico solamente cuando el cultivo se ha practicado por lo menos tres años antes de la primera cosecha comercializable. Esto significa también tres años de inspección. Estos años se denominan período de transición.

    En casos específicos, según sean las prácticas agrícolas anteriores, puede reducirse este período de transición, pero sólo con la aprobación de la organización certificadora, que a su vez debe informar sobre esta decisión a la autoridad que concede el permiso de importación en el correspondiente Estado miembro de la Unión Europea. Si un productor puede demostrar que no ha utilizado antes sustancias agroquímicas tendrá interés en reducir el período de transición. Si el productor puede documentar que no han utilizado recientemente sustancias agroquímicas, vale la pena que exponga esta posibilidad al certificador.