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  • 11.2.2-CALIDAD DEL CAFÉ-CALIDAD NORMAL

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  • Calidad normal

     
     
    El café de calidad normal es de calidad promedia regular, razonablemente bien presentado pero desde luego no perfecto visualmente. Ofrecerá una bebida digna, limpia, pero no necesariamente impresionante. Muchos robustas se incluyen en esta categoría. Se estima que las calidades normales dan cuenta del 85 % al 90 % del consumo mundial de café, mientras que café ejemplar y de gran calidad goza de menos del 15 % del mercado mundial.

    Las calidades normales a menudo se comercian según su descripción. Las descripciones pueden estar descritas sin mucha precisión en los contratos, pero generalmente hay algún tipo de entendimiento en relación con la calidad. Esto significa que vendedor y comprador han establecido los parámetros de calidad que se espera que el vendedor respetará de embarque a embarque. Es de esperar que los compradores tengan esto en consideración cuando se hable de los precios.

    La ventaja para el comprador es que está prácticamente seguro de que el café será lo que espera que sea, y que el vendedor sabe que el comprador acudirá de nuevo a él para que le proporcione más de lo mismo, sin contar que el mercado haya subido o bajado. Éste es uno de los factores principales que ayudan a dar seguridad a los mercados, aunque la mayoría de los cafés normales son tan intercambiables que el precio desempeñará siempre la función más importante. Obsérvese que ningún tostador aceptará un café sin haberlo catado antes, pese a su descripción, lo que significa que ningún exportador debería embarcar un café sin haber hecho él lo mismo.

    Las descripciones de calidad sin el acompañamiento de un entendimiento entre el comprador y el vendedor sobre la calidad pueden causar problemas. Por ejemplo, decir "calidad promedia regular" (FAQ: fair average quality)" o simplemente especificar el calibre de la criba y el recuento de defectos añadiendo frases como "bebida limpia garantizada" o "calidad buena comercializable" dejan mucho a la imaginación. Estas descripciones no dicen mucho sobre la calidad de un café y por lo tanto la calidad a menudo fluctúa dentro de un intervalo bastante amplio. Las entregas pueden ser buenas, mediocres o realmente decepcionantes. Si bien el comprador tiene un requisito de calidad, probablemente sus expectativas sobre cafés comprados con una descripción relativamente vaga, serán modestas.

    En general, esto se refleja en el precio que se ofrece.