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  • 11.3.3-CALIDAD DEL CAFÉ-COSTO Y RENDIMIENTO CONTRA CALIDAD

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  • Costo y rendimiento contra calidad

     
     

    Si a un café le falta una calidad inherente para convertirse en un café de gran éxito y conseguir precios elevados, la mayoría de productores, y especialmente las grandes haciendas, no pueden tolerar rendimientos bajos a no ser que los costos de sus insumos sean también bajos. Las grandes haciendas, especialmente las que utilizan el riego, pueden optimizar los rendimientos mucho más fácilmente que los pequeños agricultores. Esto se consigue plantando variedades de gran rendimiento y/o variedades libres de enfermedades, aumentando la densidad de la plantación o aplicando mayor cantidad de insumos, especialmente fertilizantes (aunque el uso excesivo de fertilizantes puede producir infusiones claras y casi amargas).

    Hay por cierto algo de verdad en la queja oída a menudo de que estos métodos reducen a veces la calidad, especialmente cuando se aplican en exceso (por ejemplo, las poblaciones muy densas de plantas precisan aplicaciones muy elevadas de fertilizantes). Pero los mínimos ingresos aceptables conseguidos por rendimientos superiores y calidades a veces mediocres a menudo son, por desgracia, preferibles a los rendimientos menores de calidad superior; aunque se obtengan precios mas altos. El mercado no siempre gusta de estos comentarios, pero en los últimos años esto fue lo que ocurrió porque muchos cafés dignos se han vendido, en términos reales, a precios cercanos a los mínimos históricos.

    Los administradores de grandes haciendas con frecuencia toman en cuenta estas consideraciones y adoptan decisiones relativamente bien informadas. Pero cuando los pequeños agricultores replantan a veces lo hacen porque alguien se lo recomendó en lugar de haber adoptado una decisión propia bien informada. Aun así, para los pequeños agricultores no es fácil mantener el nivel de insumos que precisan los híbridos de rendimiento superior. En épocas difíciles, como cuando los precios bajan, surgen problemas y el resultado puede ser que no haya ni rendimiento ni calidad. El respeto por el viejo refrán de que "los insumos bajos dan rendimientos bajos, pero un costo bajo es un costo sostenible" ha permitido subsistir a muchos pequeños agricultores, aunque como alguien lo ha dicho, quizás también se les ha permitido seguir siendo pobres.