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  • 11.3.4-CALIDAD DEL CAFÉ-CULTIVO EN GRANDES HACIENDAS O EN PEQUENAS PARCELAS

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  • Cultivo en grandes haciendas o en pequenas parcelas

     
     

    No es cierto que los pequeños agricultores no puedan nunca competir con la calidad de las grandes fincas. Durante años y años muchos pequeños agricultores de Kenya han obtenido continuamente rendimientos superiores a los de grandes fincas bien administradas, cultivando las mismas variedades. Mucho depende de las circunstancias personales de cada pequeño agricultor, y es justo decir que muchos de ellos enfrentan al mundo con circunstancias muy difíciles.

    No existen datos precisos sobre la proporción de café procedente de grandes haciendas y de pequeños agricultores en la producción mundial total. Pero se cree que más de la mitad de la cosecha mundial de café se ha cultivado en fincas de menos de 5 hectáreas.

    En África sólo un 5 % a 6 % de la producción anual de aproximadamente 1 millón de toneladas se cultiva en grandes fincas. El 95 % restante es cultivado por personas cuyas terrenos suman de una o dos hectáreas a diez hectáreas, con sólo unos cuantos centenares de cafetos, y a veces menos.

    El principal recurso mundial de cafés originales, y su futuro, reside probablemente en el sector de los pequeños agricultores. Irónicamente debido a la heterogeneidad de gran parte de estos cafés (cada remesa comprende la producción de muchos pequeños cultivadores), a menudo no consiguen entrar en el segmento ejemplar del mercado de especialidad porque les falta perfección visual, o porque son "desconocidos" y es más fácil comercializar cafés más conocidos.

    Por otra parte, su disponibilidad no siempre es tan adecuada o regular como exigen las expectativas, lo que limita su alcance en el mercado. Incluso así, parece razonable afirmar que la incapacidad general del mercado en años recientes para prestar un apoyo amplio a los cafés de calidad de pequeños agricultores, si se exceptúan cantidades relativamente pequeñas de cafés especiales, está contribuyendo a reducir la presencia de estos cafés. Sin precios dignos no hay razones para esperar que el pequeño agricultor invierta en la calidad.