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  • 10.6.2-EL RIESGO Y SU RELACIÓN CON EL CRÉDITO COMERCIAL-COMO EL RIESGO, LA DISPONIBILIDAD DEL CRÉDITO NO ES TAMPOCO ESTABLE

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  • Como el riesgo, la disponibilidad del crédito no es tampoco estable

     
     

    En el último decenio del siglo XX hubo una gran crisis económica en Europa Oriental, América Latina y Asia. El sistema bancario internacional sufrió pérdidas importantes. Esta experiencia ha obligado a imponer evaluaciones del riesgo de los préstamos mucho más estrictas así como nuevas reglas sobre la proporción que los bancos deben mantener entre el "capital propio y el préstamo": cuanto mayor es el factor de riesgo más alta deberá ser la proporción entre el capital propio y tal préstamo. Estas reglas "bloquean" el capital, reducen la cantidad de crédito disponible y aumentan los costos. A pesar de la globalización y de la afirmación de que el mundo se ha convertido en un gran mercado, los bancos en general actúan con mucha mayor selectividad al decir cuánto, para qué fin y a quién concederán préstamos en qué países.

    Al enfrentar estas limitaciones, algunos banqueros están buscando la manera de como establecer una protección a su propia exposición al riesgo al asegurar parte de estos riesgos. Por ejemplo si se prestan fondos contra recibos de almacén en un país productor de café y estos recibos de almacén son considerados de buena calidad (de un dador importante) y por consiguiente son libremente negociables, en teoría estos recibos pueden "asegurarse". Es decir que pueden traspasarse, como cualquier instrumento financiero, a otras instituciones financieras, lo que reduce la exposición o el factor de riesgo del primer prestamista. Estos recibos de almacén tienen el mismo estatuto negociable que los certificados de depósito de almacén. Deben también satisfacerse muchos otros requisitos previos.

    La liberalización y desreglamentación en los decenios de 1980 y 1990 causaron enormes cambios en la comercialización de las exportaciones de café en todo el mundo: introdujeron nuevas normas, mercados abiertos y diferentes participantes. Pero no todos los nuevos participantes eran dignos de crédito desde una perspectiva bancaria internacional, y la inestabilidad de los precios aumentó enormemente. A consecuencia de ello la financiación del comercio del café ha llegado a ser menos "bancaria", más arriesgada y menos atractiva.

    Añádase a ello algunos incumplimientos bastante espectaculares causados por cambios repentinos de los precios, exceso de transacciones, exceso de precios y problemas de calidad, y no es extraño que muchos bancos consideren que este negocio representa mucho riesgo y deja poco margen. En consecuencia, el número de bancos dispuestos a conceder préstamos a los productores y comerciantes de productos básicos está disminuyendo en vez de aumentar. Pero los que quedan están más enfocados en estos productos básicos, ven nuevas oportunidades y saben cómo reunir la información necesaria. Por lo tanto tienen una mejor visión del negocio real. A menudo estos bancos financian toda la cadena, desde el tostador o importador retrocediendo hasta el exportador, sobre todo cuando el comprador apoya activamente la solicitud del prestatario.

    Otras iniciativas tienen por objeto poner a disposición de cultivadores individuales y de grupos de pequeños agricultores los instrumentos de la administración de riesgo como parte integrante del crédito al producto. Es probable que los recibos de almacén (electrónicos) acaben desempeñando una función importante en todo ello. En general, las soluciones modernas de financiación del comercio cafetero proceden cada vez más de bancos extranjeros especializados y no de los bancos de los mismos países productores de café.