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  • 10.5.6-EL RIESGO Y SU RELACIÓN CON EL CRÉDITO COMERCIAL-VIGILANCIA

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  • Vigilancia

     
     

    La vigilancia de toda la operación del prestatario es esencial para evitar la posibilidad de que algunas transacciones se mantengan ocultas: es preciso establecer un "pista de verificación". Incluso así, puede seguir siendo difícil para el banco determinar si un cliente le cuenta toda la verdad, por ejemplo en materia de las transacciones para entrega o cumplimiento en lo venidero.

    A parte del intercambio de contratos, una venta o compra venidera en condiciones de PTBF que se completará al cabo de seis meses no es preciso que genere inmediatamente una acción visible o declaración, y por lo tanto podría guardarse en secreto. Pero la inestabilidad diferencial ha demostrado ser un factor de riesgo por sí misma. Si el trato no es de respaldo mutuo (se ha fijado el diferencial de la compra y de la venta), la posición de la empresa es de un riesgo de precio desconocido. Éste es otro motivo de que los bancos no deseen financiar existencias no vendidas.

    De modo semejante, no siempre es fácil para los bancos determinar si alguien está especulando. En el decenio de 1990 hubieron colapsos espectaculares de operaciones especulativas con pérdidas en algunos productos básicos, generalmente porque al menos una parte de la contabilidad se mantuvo oculta sin llegar a conocimiento de los jefes superiores y los bancos. Las transaccions con pérdidas se mantuvieron secretas y se fueron renovando hasta que la pérdida resultó tan grande que no pudo ser controlada.

    También ha habido casos en que operadores bribones se declararon insolventes mientras mantenían ocultas transacciones provechosas. Por lo tanto, la mayoría de los bancos verificarán los procedimientos y la administración del prestatario, incluyendo comprobaciones retrospectivas del cumplimiento de los límites de posición y la declaración de contratos. Esto puede hacerse incluso con una periodicidad mensual.

    Los bancos también vigilan los cambios graduales que puede experimentar el comportamiento de los clientes. Como es lógico, también controlarán lo más posible el uso dado a los fondos prestados, por ejemplo haciendo pagos directos a proveedores autorizados y empleando a administradores de colaterales.  Véa 10.10, Administración del colateral.

    En algunos países productores los bancos comerciales locales han tenido en los últimos tiempos malas experiencias con préstamos hechos a la agricultura y al comercio de productos básicos. Es cierto que a veces la causa han sido interferencias gubernamentales. Sin embargo, a consecuencia de ello, muchos bancos locales han renunciado totalmente a conceder estos préstamos, y otros bancos actúan ahora con mucho cuidado "porque la financiación de los productos básicos 'suaves' es peligrosa y requiere un conocimiento íntimo de la rama comercial".

    El grado  de vigilancia por el banco ejerza en las operaciones del prestatario variará de un caso a otro. No es raro que un banco ponga precio o "cuantifique" cada día a su riesgo con un determinado prestatario. Es importante comprender que las existencias no vendidas serán valorizadas al menor de los dos precios: el precio de compra o el precio del mercado. Las existencias mantenidas contra contratos de entrega venidera que han de ser  embarcados en una época mas tarde, pueden también ser valorizados sobre la misma base, porque no son activos en cobranza. Esto se debe a que si el embarque se frustra más adelante es probable que ni al exportador ni al banco les sea posible conseguir el valor de venta del contrato original y la mercancía deberá eliminarse al precio que rija en aquel momento en el mercado.

    Todo esto puede parecer engorroso, pero como el banco está asociado directamente con el riesgo que presenta el negocio, como tal tiene derecho a disponer de toda la información pertinente. Sucede con los compradores lo mismo que con los bancos: la comunicación pronta y sincera de incidentes inesperados permite generalmente encontrar soluciones. Las buenas relaciones con el banco y un apoyo óptimo por parte suya se basan en la sinceridad. Si un banco excluye a un comprador determinado quizás el exportador debería agradecerlo en lugar de molestarse, porque el mensaje auténtico emitido es:  "¡Cuidado!"