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  • 3.2.13-MERCADOS NICHO, ASPECTOS AMBIENTALES Y SOCIALES-COSTOS DE CERTIFICACIÓN Y VIABILIDAD DEL CULTIVO Y SU EXPORTACIÓN

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  • Costos de certificación y viabilidad del cultivo y su exportación

     
     

    Es imposible dar una indicación precisa del costo de la certificación. Depende del tiempo necesario para la preparación, costos de viaje, inspección, elaboración de informes y certificación, y los honorarios de la organización certificadora. Hay que inspeccionar y certificar no solamente la producción agrícola del café sino también el beneficio húmedo y seco y el proceso de almacenamiento y exportación. Las estructuras de los honorarios varían mucho y por ello es recomendable examinar cuidadosamente qué organización de inspección y certificación ofrece el mejor servicio al precio más bajo. Algunas organizaciones cobran un tanto por hectárea, otras un porcentaje del valor de exportación. En general, el costo de la inspección y certificación no debería superar del 3 % al 4 % del valor de venta del café verde, si bien debe señalarse que algunas organizaciones de productores pagan más. Vea además la PR 047 de nustro Archivo de P&R.

    Los certificadores locales (es decir, los certificadores establecidos en el mismo país o región productora) son generalmente, pero no siempre, más baratos que las agencias internacionales. Sin embargo los certificados locales no son necesariamente o facilmente reconocidos por los países importadores, por lo que su validez debe ser comprobada cuidadosamente. Algunos certificadores internacionales tienen sucursales en los países productores y el personal empleado localmente lleva a cabo inspecciones a un costo inferior que el del personal externo. Otra opción para tener certificadores internacionales es utilizar un organismo local de inspección reconocido con el cual exista un acuerdo de cooperación (por ejemplo, IMO (Suiza/Alemania) y KRAV (Suecia) cooperan con CERTIMEX en México).

    También hay que tener en cuenta costos mayores de producción y a veces una caída en el rendimiento por hectárea. Por lo tanto el productor no sólo tiene que correr con los gastos de inspección y certificación, sino también  que la producción caerá por lo menos durante un par de años. Algunas fuentes sugieren que los rendimientos pueden caer algo así como un 20 %. 

    Los gastos de inspección tienden a ser superiores en la etapa inicial porque los certificadores necesitan tiempo para conocer al productor y registrar sus campos e instalaciones. Cabe señalar que para superar los problemas de iniciación durante el período de transición, los cultivadores de café de algunos países pueden tener acceso a fondos para financiar los gastos de certificación. Sin embargo, si los gastos promedios anuales de inspección y certificación suman por ejemplo US $5,000 o más, entonces no tiene mucho sentido financial pasarse al café orgánico certificado si la producción anual exportable es de sólo dos o tres contenedores. Estos costos son muy difíciles de evaluar porque dependen enteramente del carácter e intensidad de las prácticas de cultivo convencional antes de la conversión a la agricultura orgánica.

    Otro costo adicional y un problema auténtico para el productor es el período de transición de producción convencional a producción plenamente orgánica: durante este tiempo el café no puede venderse como orgánico y por lo tanto no gana ninguna prima. 

    Las primas para el café orgánico son difíciles de indicar porque dependen de la calidad del café y de la situación del mercado en un momento dado.  A mediados de 2007, las cotizaciones de ests primas variaron de US.$0.10 lb hasta una prima alta de 25 cts/lb dpendiendo de la calidad y la disponibilidad. Sin embargo como regla general puede decirse que la prima (FOB) posible para el productor de la versión orgánica de un determinado café comparado con el equivalente de calidad no orgánica puede situarse entre el 10 % y el 15 %. Esto significa que los consumidores aceptan generalmente pagar al por menor un 20 % más por el café orgánico que por el café convencional. Algunos cafés excepcionales consiguen primas superiores pero en los círculos comerciales se cree que lo realista es esperar este máximo. El interés del consumidor se desvanece rápidamente si las primas superan este nivel, a no ser que la calidad del café sea absolutamente extraordinaria.

    El máximo del 15 % es solamente indicativo. Las primas reales de los productores fluctúan enteramente a lo largo de los precios del café: unos precios altos reducen probablemente el porcentaje de prima y a la inversa; unos precios bajos para el café alientan probablemente unos porcentajes de prima algo más altos. Comercio Justo ofrece una prima fija de US$ 0.20 cts/lb por el café orgánico sobre el precio mínimo garantizado que paga por el café convencional que conforma con sus criterios.

    Contrariamente a lo que se suele creer, la infusión de café orgánico no es necesariamente mejor que la de su equivalente convencional. Cuando no lo es, la prima en relación con el café convencional tiene que justificarse puramente por el hecho de ser orgánico y por lo tanto queda estrictamente limitado por la oferta y la demanda, a no ser que la calidad sea tal que el café orgánico en cuestión pueda conseguir una auténtica posición individual en el mercado: su propio nicho. Entonces el potencial de sobreprecio pasa a estar impulsado totalmente por la demanda, como sucede con algunos cafés convencionales especiales o de gourmet bien conocidos, y estas marcas orgánicas consiguen sobreprecios del 25 % o aún mayores en relación con el café convencional. Vea además mas información sobre el mercado de café orgánico en el tópico 03.02.11

    Pero a medida que crece el suministro de café orgánico, los cultivadores deberán actuar más cuidadosamente cuando se aventuran a este campo. Como han experimentado ya los productores de café convencional especial, también es difícil iniciar nuevas marcas independientes de café orgánico. Los cafés orgánicos que no ofrecen calidad en sí o que están disponibles en grandes cantidades se venderán con primas muy inferiores al equivalente convencional, quizá sólo el 5 % porque, al igual que todo el café de tipo normal, acabarán como mezclas a granel. El punto 11.00, Calidad del café, deja claro que producir café de buena calidad, de cualquier tipo, exige mucho trabajo y una estricta administración. La certificación orgánica complementará siempre estos esfuerzos pero no puede sustituir un buen trabajo, duro y honesto, así como la integridad.

    Recuerde:

    • Comprobar qué certificador es el más aceptable y el más apropiado para el mercado de exportación deseado. Si es posible, determinar qué certificador prefiere su perspectivo comprador o compradores. Asegurarse también de que el certificador preferido está acreditado y aprobado en el mercado deseado. Vea el tópico 03.02.15  donde aparece una lista de los certificadores más importantes en los sectores del café pertinentes.
    • Obtener presupuestos de distintos certificadores y pedir condiciones claras (especialmente cuántos días habrá que pagar) y calendarios de trabajo. Las condiciones suelen ser negociables. Recuerde que los certificadores ofrecen un servicio, no un favor, y que deberían servir a sus clientes, y no al revés.
    • Asegurarse de que la producción posible para la exportación justifica el costo de transición: a saber, calcular el costo de oportunidad de convertirse a la producción orgánica.

     

    En muchos sitios en Internet figura información sobre los costos y los actuales precios de venta de cafés comparables, lo que permite establecer fácilmente comparaciones.

     

    Actualizado 10/2007